Entregar una hoja de ejercicios no garantiza que el paciente la realice. La educación activa —explicar el porqué, anticipar dudas y fijar expectativas realistas— es lo que marca la diferencia.
Comunicación basada en evidencia
Evitar el lenguaje catastrofista, usar analogías comprensibles y validar las preocupaciones del paciente son habilidades entrenables que todo fisioterapeuta puede desarrollar.
Seguimiento
Revisiones breves por videollamada o mensaje aumentan la adherencia sin necesidad de consultas presenciales frecuentes, especialmente en programas de ejercicio domiciliario.